el arbol de la vida

EL ARBOL DE LA VIDA

La vida es una semilla, al principio es diminuta y a medida que la vas cuidando, dependiendiendo del abono, de la calidad del agua con que la riegas, de como la trata el viento cuando comienzan a salir sus tallos al exterior,  de la cantidad de sol que la calienta,  florece con fuerza o simplemente hace lo que puede.

La mayoría de seres, no conocen la dirección hacia donde tienen que ir, hay tantas ramas que van creciendo que a veces unas van en una dirección y otras en la contraria, ¿que rama es la que va en la dirección correcta?

Empieza entonces un peregrinaje, por diferentes etapas,  desesperación, ansiedad, incertidumbre, miedo. Y es entonces que te encuentras en un punto del camino decisivo; puedes quedarte hay deambulando de la ansiedad al miedo, del miedo a la desesperación de ahí a la incertidumbre y vuelta a empezar, o bien dejar de mirar hacia a fuera y voltear los ojos hacia a dentro y ver qué es lo que hay dentro que hace tanto tiempo que no mirabas, ” la raíz ” que de entrada te resulta desconocida. Has prestado tanta atención a las ramas que las raíces son un misterio. Ese nuevo miedo a salir de ahí, por ese camino completamente desconocido…….

Tus ramas han ido creciendo intentando tocar el cielo, acaparando la luz del sol y el canto de los pájaros al amanecer, tus raíces también lo han hecho ocultas en la tierra han ido expandiéndose sin que apenas lo percibieras, son las que te nutren desde siempre es el alimento de tu alma.

Si nuestro crecimiento exterior y nuestro crecimiento interior se han respetado y conviven en armonía seremos seres plenos, con tormentas en el exterior que alimentan el interior haciéndonos conscientes de que la vida la componen pequeños fragmentos de alegrías,tristezas,dolor,placer,sufrimiento,satisfacciòn,ignorancia,conocimiento que forman parte de nosotros y que ninguna de ellas dura eternamente y que “sentirnos en paz” es un estado altamente recomendable para pasar por cualquiera de esas situaciones.

Esa es la llave del camino de vuelta a reconocerse uno mismo.  “Una flor en esencia es una flor” tan fácil y tan difícil al mismo tiempo. Simple, simple, simple como los humanos, tan simples que resultan complicados.

Baila con la vida no pelees.el arbol de la vida2

Canta cada día para ti.

Sueña despierto.

Ama y déjate amar

Haz algo diferente cada día, rompe la rutina.

Escúchate en el silencio.

Si algo no te hace feliz déjalo marchar.

Si algo te apasiona hazlo realidad.

Si tienes miedo, preséntale a dos amigas tuyas el valor y la fortaleza, no se dejan intimidar por el ego, te ayudaran a salir de ese estado. A veces no recordamos que habitan en nuestra raíz. Si hace tiempo que no hablas con ellas,  ¡¡envíales un casa para ir retomando la relación!!

Si te falta la respuesta, la, si te cuesta encontrarla presta atención sincera a las emociones de tu alma te indicaran el camino.

Comparte con los que realmente te aprecian, escucharan tu llanto y también tus risas, no te juzgaran.

Pequeñas, grandes cosas que harán crecer tus ramas y tus raíces.

Si conoces alguna pequeña gran cosa que no esté en la lista te invito a, compartir es una de esas pequeñas grandes cosas que pueden cambiar el mundo.

el arbol de la vida3

1 comentario

  1. Encarni dice: 8 septiembre, 2014

Trackbacks and pingbacks

No trackback o pingback disponible para este artículo

Deja un Comentario